Torres habló en televisión en la previa del Barcelona-Getafe de la octava jornada. «Está todo hablado y hecho, pendiente de que Dani diga esta semana», explicó. Quedan, según sus palabras, «algunos flecos» por resolver y la «letra pequeña» por revisar: «Si Dani dice para adelante, pues para adelante».
La novedad está en el aval. El presidente confirmó que lo ha presentado a título personal: «Sí, como siempre. No hay otro. Cumplir la norma que tiene LaLiga». Ese era el obstáculo que había frenado el fichaje a mitad de semana: la inscripción de Carvajal tenía que caber en el límite de coste de plantilla del Getafe.
El giro llega tres días después de que el propio Torres diera la operación por perdida. El martes había anunciado que el lateral ya había pasado el reconocimiento médico y que solo faltaba el visto bueno de LaLiga; el miércoles dijo que «en principio se ha caído», aunque sin cerrar la puerta del todo.
El presidente justificó el esfuerzo por la situación de la plantilla. «Somos un club modesto, tenemos tres lesiones de larga duración y eso en un equipo pequeño como el Getafe te vuelve loco», dijo, y añadió que, si el equipo quiere seguir en las tres competiciones, la alternativa es «renunciar a alguna o fichar».
En el vestuario también esperan la llegada. El portero David Soria se mostró optimista: «Un refuerzo como Carvajal, con toda la experiencia, el nivel y todo lo que conlleva un jugador así, sería un refuerzo de 10. Creo que se va a dar».
Carvajal, de 34 años, está sin equipo desde que el 30 de junio terminó su contrato con el Real Madrid. Como agente libre puede incorporarse aunque el mercado de fichajes esté cerrado. Mientras el jugador no dé su respuesta y el club no lo anuncie, el fichaje sigue pendiente.


