El partido se decidió en la única jugada que rompió una noche de igualdad extrema. En el 45, a la salida de un córner, Djené agarró a Budimir cuando el delantero croata se desmarcaba hacia el primer palo. El colegiado no vio la acción en directo, pero el VAR le avisó y la revisión no dejó lugar a dudas. Desde los once metros, Budimir engañó a David Soria y mandó a los locales al descanso con ventaja.

El penalti tuvo además un valor añadido para el guardameta azulón: Soria no había encajado ninguno de los cuatro últimos lanzamientos que le habían tirado desde el punto de penalti, con tres paradas y un disparo fuera. Esta vez el portero se lanzó a un lado y el balón se fue al otro.

Hasta ese momento el choque había sido un duelo de contención. Osasuna y Getafe se anularon mutuamente durante la primera media hora, sin un solo remate entre los tres palos, con mucho balón dividido, coberturas sincronizadas y ninguna concesión en el pase. Terrats fue quien más lo intentó por parte visitante, primero con un disparo desde la medular y después con un cabezazo que se marchó alto.

En ese tramo también se rompió el partido para los locales por otro motivo: Herrando se lesionó en una pugna con Ünal y tuvo que abandonar el campo en camilla. Boyomo entró en su lugar en el minuto 39.

El Getafe salió mejor tras el descanso y encontró el empate en el 53, cuando Ünal cazó un pase de la muerte de Andrés García y remató a la red en el segundo palo. El delantero turco lo celebró, pero la tecnología señaló fuera de juego y el gol quedó anulado. Habría sido su cuarto tanto en cuatro partidos desde su regreso al club.

A partir de ahí el encuentro se abrió por momentos sin llegar a desordenarse. Soria respondió con una gran parada a un remate a bocajarro de Dubasin, llegado tras un balón en largo por el costado de Arguibide. En la portería contraria, Sergio Herrera sacó bajo palos un disparo de Terrats desde el área; el rechace le cayó a Satriano, que envió el balón muy por encima del larguero.

El tramo final se embarró entre faltas y tarjetas —Djené, Mojica, Ünal y Mangala vieron amarilla por parte azulona—, con el Getafe volcado en busca del empate y Osasuna replegado en un bloque bajo, esperando el contraataque. Barja y Dubasin avisaron por los locales, pero el marcador ya no se movió.

El resultado deja al Getafe con tres puntos en tres jornadas, fruto de una victoria y dos derrotas, mientras Osasuna encadena su segundo triunfo consecutivo y suma siete de nueve. Los azulones llegaban a Pamplona después de certificar en Belgrado su clasificación para la fase liga de la Conference League.