El Getafe se jugaba mucho más que tres puntos. Llegaba sexto, con 44, empatado con el Celta y con la zona europea al alcance de la mano. Enfrente, un Rayo undécimo y sin urgencias. Se marchó séptimo y con la sensación de haber dejado escapar algo más que un partido.

El primer aviso serio llegó en el 38. Camello aprovechó su ocasión y puso el 0-1 antes del descanso, en un primer tiempo en el que el Coliseum ya había visto la amarilla a Domingos Duarte.

Bordalás no esperó. En el descanso movió tres piezas de golpe —salieron Kiko Femenía, Davinchi y Liso— buscando otra cara en la segunda mitad.

Y el partido tuvo su momento. En el minuto 64, con el 0-1 todavía en el marcador, el Getafe dispuso de un penalti para empatarlo. Lo lanzó Arambarri y lo falló. Fue la última vez que el encuentro estuvo abierto.

Nueve minutos después llegó la sentencia, y desde el banquillo: Nteka, que acababa de entrar, firmó el 0-2 en el 73. Bordalás aún dio entrada a Milla y Luis Vázquez en el 79, pero ya no había partido.

Vieron amarilla Domingos Duarte, Luis Vázquez y Abqar por parte azulona. Arbitró Sesma Espinosa y en el banquillo visitante estuvo Iñigo Pérez.

La derrota tuvo consecuencias inmediatas en la tabla: el Getafe se quedó con sus 44 puntos, el Celta se escapó hasta los 47 y los de Bordalás cayeron al séptimo puesto, con el Athletic igualado a puntos. Quedaban cuatro jornadas.