El Getafe disputó su penúltimo amistoso de pretemporada en el Stade Louis II ante el AS Mónaco, en un encuentro que sirvió como prueba de fuego antes del inicio liguero. El equipo de José Bordalás plantó cara al conjunto del Principado con su característico 4-4-2 de líneas juntas, pero acabó cayendo por la mínima (1-0) en un partido que dejó sensaciones agridulces y una gran preocupación por Christantus Uche.
El arranque fue de tanteo, con el Mónaco avisando pronto por medio de Biereth (min. 4), cuyo remate se marchó desviado. El Getafe respondió con su mejor ocasión de la primera mitad: una presión alta de Mario Martín permitió robar en la frontal, Mayoral cedió a Terrats y su disparo se marchó rozando el larguero. El equipo azulón creció tras esa acción, sintiéndose cómodo mordiendo arriba y buscando el área rival tras cada recuperación.
El Mónaco, dirigido por Filipe Luis, demostró peligro al espacio. Abline ganó la espalda a Zaid Romero en el minuto 25 y se plantó en un mano a mano que, por fortuna para los visitantes, acabó fuera. La pausa de hidratación reequilibró el partido: los locales recuperaron el control y forzaron varios córners, pero el Getafe se mostró imperial en la defensa del área. Con el 0-0 se llegó al descanso.
El carrusel de cambios de la segunda mitad favoreció al Mónaco. Los locales metieron una marcha más y comenzaron a asfixiar al Getafe. Diego Ferrer, canterano azulón, se lució con una gran estirada a una falta directa en el minuto 52, y un minuto después Zaid Romero salvó bajo palos un remate de Konaté tras una brillante jugada individual de Detourbet. El acoso local encontró premio en el minuto 63, cuando el árbitro señaló un discutido penalti por mano de Davinchi. Paris Brunner asumió la responsabilidad: Ferrer adivinó el lado y tocó el balón, pero la potencia del disparo se coló en la red (1-0).
Lejos de venirse abajo, el Getafe reaccionó. Dio un paso al frente, se volcó sobre la portería de Köhn y buscó el empate con insistencia. Pero en el minuto 78, el partido se detuvo. Christian Mawissa, que había saltado al campo en el 62', realizó una entrada temeraria con la plancha por delante, impactando de lleno en la tibia de Uche. El árbitro le mostró la roja directa. El nigeriano, que había entrado al descanso, fue retirado en camilla entre la consternación general. Kiko Femenía también tuvo que abandonar el terreno de juego por molestias en el 88'.
El Getafe apuró sus últimos cartuchos con empuje y orgullo, pero no logró batir a Köhn. El partido murió con el susto de Uche como protagonista involuntario. Los primeros diagnósticos del club hablan de una contusión en la rótula derecha, a la espera de pruebas complementarias. La crónica deportiva queda, inevitablemente, en segundo plano.



