El martes, Torres había situado la operación en su tramo final. «Falta que LaLiga y yo lleguemos a un acuerdo. Ha pasado el reconocimiento médico y todo», dijo en televisión, y explicó que José Bordalás le había pedido un jugador de banda: «No lo encontrábamos. Pues un carrilero, a ver si le vale». Incluso anunció que Carvajal acudiría esa misma tarde, a las 17:00, a las instalaciones del club.

El jugador no se presentó a esa hora. Preguntado a las puertas del Coliseum por los periodistas que habían acudido a confirmar la noticia, el presidente cambió de tono: «No, no va a venir. ¿Por qué va a venir?». Cuando le recordaron que él mismo había anunciado la cita, respondió: «Ya, pero de broma». Calificó la operación de «humo» por el momento, aunque reconoció haber hablado con el futbolista sobre su estado físico y que la inscripción era «lo primero que hay que ver». También mencionó a otros jugadores libres, como Dani Parejo y Sergio Ramos.

La mañana del miércoles, a su llegada a las oficinas del club, fue más tajante: «No hay nada. Se ha roto todo». Poco después matizó: «No hay acuerdo, no se puede romper lo que no hay acuerdo. Lo vamos a intentar. Todas las partes han de dar el OK: LaLiga, el jugador y el club. Hoy no va a haber nada».

Por la tarde, preguntado de nuevo, dio la operación por perdida y desvinculó a LaLiga del desenlace: «No hay que cambiar nada. Os lo dije ayer y esta mañana. No se activa nada. No tiene que ver nada LaLiga. En principio se ha caído. En fútbol lo que hoy es blanco mañana puede ser negro, pero vamos».

Como agente libre, Carvajal podía incorporarse aunque el mercado de fichajes esté cerrado, pero su inscripción tenía que encajar en el límite de coste de plantilla del Getafe. Las operaciones de este tipo, con un jugador que llega de un salario muy superior, pasan antes por el Comité de Valoración de LaLiga, formado por tres expertos independientes, que determina si las condiciones se ajustan al mercado.

El lateral, de 34 años, está sin equipo desde que el 30 de junio terminó su contrato con el Real Madrid, donde jugó 451 partidos y ganó 27 títulos en trece temporadas. Durante el verano rechazó ofertas de Estados Unidos y Oriente Medio con la intención de seguir compitiendo en Europa.