El partido comenzó con el Atlético golpeando pronto. A los cinco minutos, un disparo de Rodrigo Mendoza se estrelló en el poste y Ademola Lookman, atento al rechace, empujó el balón a la red. El 1-0 no descentró al Getafe, que trató de protegerse cerca de su área y buscó sus oportunidades al contragolpe.
Lookman amplió la ventaja en el minuto 35 al culminar un centro desde la derecha de Carlos Martín. Sin embargo, la respuesta azulona llegó antes del descanso. Álvaro Gutiérrez, canterano de apenas 17 años, estrelló un remate en el larguero, Oblak firmó un paradón ante Joselu y el propio Gutiérrez cazó el rechace para hacer el 2-1 en el minuto 41.
El Getafe había competido de tú a tú. El equipo de Bordalás, que había entrenado esa misma mañana en su concentración de Campoamor (Alicante), sostuvo el tipo con un once en el que destacaron Moha y Davinchi atrás, y Mady en la medular. La juventud de la cantera fue virtud y riesgo a partes iguales.
En el descanso, Simeone cambió a los once jugadores del Atlético. También movió ficha Bordalás, dando entrada a Yassin, Ibra, Ian Olivera, Montes e Ibu a lo largo de la segunda mitad. El 3-1 llegó en el minuto 55: un pase vertical de José María Giménez habilitó a Arnau Ortiz, que se regateó a David Soria para marcar a placer.
El partido entró entonces en una fase de menos intensidad, con el calor apretando sobre Majadahonda. Mady se retiró lesionado en el 80 y Riquelme también acabó tendido sobre el césped con molestias. Ya en el minuto 90, Obed Vargas provocó y transformó un penalti para el 4-1 definitivo.
El balance, pese al resultado, deja sensaciones positivas para un Getafe en construcción, que sigue sumando minutos de pretemporada con una base de canteranos llamados a ser parte del futuro inmediato. El próximo test será el 1 de agosto ante el Manchester United.



