El Getafe llegaba a Anoeta sexto y con 41 puntos. Salió con 44 y con una de esas victorias que no se explican por el juego sino por los detalles.
El primero llegó en el minuto 14, y fue de los que cambian un partido sin aparecer en el marcador: Brais Méndez dispuso de un penalti para adelantar a la Real Sociedad y lo falló.
El segundo, quince minutos después. En el 29, Gorrotxategi introdujo el balón en su propia portería y puso el 0-1 que acabaría siendo definitivo. El Getafe no volvió a marcar, y tampoco lo necesitó.
El resto fue resistencia. Vieron amarilla Abqar, Juan Iglesias, Arambarri, Milla y Nyom, y Bordalás fue vaciando el banquillo con Diego Rico, Nyom, Javi Muñoz y Liso para sostener la ventaja. Arbitró Busquets Ferrer.
La noche dejó además una cifra para el recuerdo: Djené disputó su partido número 300 en Primera División, todos ellos con el Getafe.


